Salud Mediterránea

Lejos de mis creencias pensar que una buena fabada, un filete de lomo de vaca o unos salmonetes no son salutíferos. Pero no soy integrista y, con ese ánimo, entré el otro día en esta tienda. Aunque se presenta como una tienda de “Complementos alimenticios, vitaminas, productos para deportistas, productos de soja, pan fresco, bollería natural, productos para diabéticos, dietas sin trigo, etc.” tiene un buen surtido de hierbas y semillas alimenticias (P. ej. cardamomo), semielaborados (P. ej. polenta) y variedades de yogures, quesos o mermeladas de fabricación ecológica. Interesante.
En Madrid hay dos:
Paseo Santa María de la Cabeza, 3, 28045 Madrid (Tel. 91 527 89 29)
Calle José Ortega y Gasset, 77, Madrid 28006 (Tel. 91 309 53 90). Se puede, además, consultar su web www.saludmediterranea.com.
(Comprobado en abril de 2008)

Lo dice José Carlos Capel

En una entrevista al periodista, crítico, organizador de salones, etc. José Carlos Capel, publicada en la revista Sibaritas, el mencionado decía:
“Hay mucha mentira en el sector culinario español, y en general en todo el mundo, por la sencilla razón de que no hay suficiente materia prima de calidad para abastecer a toda la demanda. Por ejemplo, yo no tengo nada contra los pescados de piscifactoría, pero es innegable que saben a cieno y sin embargo muchas veces se venden como salvajes. Otro ejemplo, el tomate raf auténtico es dulce y ácido al mismo tiempo, con una concentración de sabor y una textura deliciosas, pero el 80% de la producción es falso raf, un híbrido de marmandino. Y una ejemplo más, el jamón ibérico es otra gran mentira, sólo hay bellota para producir 500.000 jamones y se están produciendo cuatro millones al año… A lo mejor vienen de Hungría. ¿Y la fruta? Puro corcho. En definitiva, el fraude está generalizado y todos los parámetros de sabor bajan muchísimo porque también la estacionalidad casi ha desaparecido”.

Unas fresas Romanov

Compra (para 4 personas): 1 kg. de fresas, 3 minibriks de nata para montar
Además: Azucar, azúcar glas y licor (lo suyo es kirsch, pero yo lo hice con Licor 43 y quedó tan bueno)
Procedimiento: Se trocean la noche anterior las fresas (dejando alguna para decorar), se les añaden 6 cucharadas soperas de azúcar y 4 de licor. Se revuelve bien y se mete en la nevera.
Al día siguiente se añaden dos o tres cucharadas (ahora de postre) de azucar glas a la nata y ésta se monta con la batidora. Se cortan en láminas las fresas.
En vasos o copas grandes o en una ensaladera de cristal se depositan las fresas maceradas en el fondo, se cubren con la nata y se decoran con las láminas de fresa. Se mete en la nevera 10 o 15 minutos antes de servir.
Nota: Yo siempre saltaba la receta de las Fresas Romanov pensando: “Esto lo tomaban los zares y ellos no cocinaban, debe ser muy complicado” y me he tirado años tomando las fresas con azúcar y con leche condensada. Esta es una alternativa… y muy decorativa.

Pimientos del piquillo rellenos de bonito

Compra (para 4 personas): 2 cebolletas, 1 pimiento verde, 2 dientes de ajo, 1 tomate, 1 lata de bonito o atún en aceite (mediana), medio litro de salsa bechamel, 12 pimientos del piquillo (aunque las latas de Bajamar traen más, a mí suelen darme buen resultado)
Además: Sal y aceite
Procedimiento: Se pican las cebolletas, el pimiento verde, los dientes de ajo y el tomate y se sofríe todo en una sartén muy despacio.
Se incorpora la mitad de la bechamel, se liga bien y se deja enfriar. Con esa mezcla se rellenan los pimientos, excepto un par de ellos que se pasan con el resto de la bechamel con la batidora.
Se colocan los pimientos en una fuente refractaria, se cubren con la bechamel y se hornea durante 10 minutos a unso 150-160 grados.

Ocumare

Se trata de una tienda-bar, en la zona de Diego de León, en Madrid, donde venden chocolates un tanto especiales; tabletas y bombones, por supuesto, pero también virutas o chocolates especiales, como el chocolate negro con especias orientales o al té.
Además de los chocolates, tienen un pequeño surtido de especialidades, que incluyen vinos.
Disponen de una página web www.ocumarechoc.com sin contenido, aunque viene la dirección, que es: Ardemans, 25 (casi esquina con Ferrer del Río), 28028 Madrid.
(Actualizado en mayo de 2007)

Lasaña de berenjenas

Compra (para 4 personas): 1 paquete de láminas de lasaña, 3 berenjenas
Además: Harina, leche, margarina, pimienta blanca (o negra), nuez moscada y sal (para la bechamel). Debe salir como un litro. 3 o 4 dientes de ajo, 1 brik pequeño de nata liquida, sal y perejil (para la salsa de nata) Aceite de oliva y queso para rallar (mejor, parmesano, pero cualquiera un poco curado sirve)
Procedimiento: Se cortan en rodajas las berenjenas, se salan y se dejan durante una media hora para que suelten el agua. Después se secan, se ponen en una fuente de horno, se pintan con aceite de oliva y se hornean a 180-190 grados hasta que estén hechas (aprox. 1 hora). Cuando estén hechas habrá que partirlas en trozos grandes (cada rodaja en tres o cuatro). Se reservan.
Se hace una bechamel (cada uno la hace como sabe y puede). Yo pongo a derretir a fuego bajo un par de cucharadas grandes de margarina. Cuando está liquida le añado una cucharada y media de harina y con una cuchara de madera, lo revuelvo bien hasta que se forma como una bola. Retiro el cazo del fuego y le añado un poco (como dos o tres cucharadas) de leche fría. La bola de harina y margarina se convierte en tonces en una pasta. Le añado otro poco de leche y, revolviendo, la pasta se hace algo más líquida. Ya se le puede añadir más leche y revolver, y así hasta que se le ha incorporado algo más de un litro de leche. Las proporciones varían según el tipo de harina, de leche… ¡qué se yo!. Se trata de ir probando. Cuando se le ha incorporado toda la leche se añade, sal. un poco de nuez moscada y un poco de pimienta.
A medida que la leche se evapora, la bechamel se hace más densa y para esta receta se necesita bastante espesa. Cuando está hecha, se retira del fuego y se reserva.
Se prepara entonces la salsa de ajo. Para ello hay que cocer 4 o 5 veces los dientes de ajo pelados en agua, cambiando ésta cuando llega al punto de ebullición. De esta forma se elimina el sabor fuerte del ajo. Una vez hecho ésto, se retira el agua y se añade el brik de nata y se deja que hierva, cuando ésto sucede se pone en un vaso de batidora junto a un buen manojo de perejil y se tritura todo junto y se reserva.
Se preparan, entonces, las hojas de lasaña, calculando según la fuente de horno que se va a emplear y que habrá que poner tres capas. Digo esto porque siempre molesta preparar más hojas de las necesarias y luego no saber qué hacer con ellas. Para preparar las hojas de lasaña se siguen las instrucciones del paquete, que suelen ser: sumergir en agua caliente con un poco de aceite las láminas durante unos minutos, teniendo cuidado de que no se peguen unas con otras (es decir, se necesita agua abundante).
Cuando ya está todo se prepara la fuente de horno, alternando una capa de pasta, una de trozos de berenjena, una de bechamel y una de salsa de ajo, para terminar con una de bechamel. Se espolvorea el queso por encima y se mete al horno unos 30 minutos, dejando los cinco últimos (si es necesario) para el grill. Lugo debe reposar, antes de servirse, unos 20 minutos.

Salmón con crema de pimiento rojo y albahaca

Compra (Para 4 personas): 1 cola de salmón de 1 Kg, 2 pimientos rojos
Además: Aceite de oliva, Mantequilla (50 grs.), Albahaca fresca, a ser posible (2 cucharadas)
Procedimiento: Asar los pimientos como uno tenga por costumbre. Se pueden embadurnar de aceite y meter en el horno –previamente calentado- a 220 grados durante 15 o 20 minutos, hasta que la piel esté un poco quemada. Cubrir con film de cocina mientras enfrían. Una vez fríos, pelarlos, quitarles las semillas y trocearlos.
Se pasan los pimientos con la batidora con el resto del aceite de oliva. Debe quedar una crema, que se salpimentará y se reservará.
Salpimentar también los dos trozos de salmón (el pescadero les puede quitar la espina). Meter al horno, con la piel hacia arriba durante 2 minutos, después darle la vuelta al pescado y hornear durante otros 6 minutos, hasta que el salmón esté cocido y la piel dorada.
Calentar la salsa y agregar la albahaca. Servir el salmón en una fuente con la salsa alrededor.

Carpaccio de calabacín con piñones tostados

Compra (para 4 personas): 2 calabacines, 200 grs. de piñones, 100 grs. de queso pamesano, el zumo de 1 limón, 3 cucharadas soperas de aceite de oliva, un manojo de cebollino, sal y pimienta.
Procedimiento: Se cortan los calabacines en rodajas muy finas (lo ideal es con una mandolina, pero también sirven esos ralladores/cortadores, de hojas intercambiables, que llevan una hoja para cortar hortalizas en rodajas).
En una sartén antiadherente se tuestan los piñpnes, removiendo constantemente (¡y sin dejar que se quemen!). Se echan sobre los calabacines.
Se rocían los calabacines con el zumo de limón, se les pone por encima cebollino picado muy fino y se guardan en el frigorífico durante unos 30 minutos.
Cuando se van a servir, se espolvorea el parmesano, cortado en virutas, se salpimenta y se rocía con aceite de oliva.
Nota: en esta receta es fundamental la calidad de los calabacines. Si conocéis a alguien que tenga huerta, con calabacines plantados, pedidle alguno. A lo mejor hasta le hacéis un favor, porque cuando las plantas de los calabacines comienzan a dar fruto…no paran.

Nuez moscada

La nuez moscada es la pepita de una fruta similar a un albaricoque, cuya carne, dicen, coloca. Esto le viene de uno de sus componentes, la miristicina, que tiene efectos alucinógenos (aunque para ello, probablemente, debería ingerirse en una cantidades muy superiores a las que se usan en la cocina (Aviso para mareantes: otros componentes de la nuez moscada tienen efectos muy diferentes e ingeridos en cantidad provocan nauseas persistentes).
La Myristica fragrans (ese es su nombre científico) procede de las Islas Banda, que vienen a caer por donde las Molucas, en el este de Indonesia. Actualmente los mayores exportadores son, la propia Indonesia (que suele exportar a Europa) y la Isla de Granada, cuya producción suele ir a Estados Unidos.
Su nombre en castellano procede del latín nux muscatus, aludiendo la primera parte del término a la nuez y la segunda al olor.
Como curiosidad, valga recordar que, cuando los reyes de España y Portugal firmaron el Tratado de Tordesillas, en 1494, aparte de algunas menudencias –como repartirse medio mundo- Portugal se reservó el comercio de la nuez moscada, que mantuvo hasta que se lo arrebataron los holandeses. Precisamente, cuando Magallanes y Elcano dieron la vuelta al mundo, se aprovisionaron de nuez moscada al pasar por allí.
Como cualquier especia ha de usarse con tino. Aparece en las musakas y, es imprescindible, es la salsa bechamel.

Pollo a las cuatro especias

Compra (para 4 personas):
Para el caldo (es conveniente tenerlo preparado)
Las alas del pollo y 2 o 3 trozos (los que tienen más hueso); 3 hojas de laurel, 1/2 palo de canela; 8 clavos enteros; 1 cebolla mediana cortada por la mitad, sal y 2 litros de agua.
Para el pollo
Un pollo de 1,5 kg. cortado en octavos; 1 tallo de apio picado (las hojas se emplean en el ramillete de aromáticas (bouquet garni), que luego se especifica); 1 puerro picado en trozos grandes; 1 cebolla mediana cortada en cuartos; 6 zanahorias peladas y cortadas en rodajas como de 1 cm; 2 dientes de ajo; 1 cucharada de harina (mejor de maiz); 150 cl. de nata líquida; 25 grs. de mantequilla, 4 cucharadas de aceite de oliva, y también: un ramillete de hierbas aromáticas (laurel, perejil, las hojas del apio y tomillo), atado con un cordel, y una cuchara de las cuatro especias (10 clavos enteros; 1 palo de canela; 1/4 de cucharadita de pimienta negra en grano y una cucharadita de nuez moscada) que deben molerse hasta que quede un polvo muy fino.
Procedimiento
Para preparar el caldo, se pinchan los clavos en la cebolla partida por la mitad y ambas mitades se unen al resto de los ingredientes (alas y los trozos con más huesos del pollo; laurel, canela y agua) y se lleva a ebullición. Se espuma la grasa que sube a la superficie, se baja la intensidad del calor y, con la olla medio tapada, se deja hervir el caldo durante 1,5 horas. Se pasa entonces por un colador de malla fina, se deja enfriar un poco, se retira la grasa de la superficie y se sala.
En una cazuela que se pueda meter en el horno, se derrite la mantequilla, se incorpora el aceite y se añaden los trozos de pollo, el apio, el puerro, la cebolla, el ajo y las zanahorias y se sofríe todo, procurando que todos los trozos queden cubiertos de la mantequilla. Añadir medio litro del caldo, el ramillete de aromáticas y la cucharada de las cuatro especias, llevar a ebullición y tapar la cazuela. Meterla al horno, precalentado a 160 grados, durante unos 45 minutos o hasta que el pollo quede tierno.
Retirar la cazuela del horno, pasar el jugo a otro recipiente y espumar el exceso de grasa; llevar a ebullición y dejar que se reduzca el jugo hasta la mitad. Poner la harina en un vaso con agua, añadir un poco de agua y disolver sin que queden grumos. Quitar el cazo con el jugo reducido del fuego y añadir la harina con el agua; calentar a fuego lento, sin dejar de remover. Cuando la salsa haya espesado, añadir a la cazuela y retirar el ramillete de aromáticas. Servir.
Esta receta también se encuentra en www.portaldeespecias.wordpress.com