En una entrevista al periodista, crítico, organizador de salones, etc. José Carlos Capel, publicada en la revista Sibaritas, el mencionado decía:
“Hay mucha mentira en el sector culinario español, y en general en todo el mundo, por la sencilla razón de que no hay suficiente materia prima de calidad para abastecer a toda la demanda. Por ejemplo, yo no tengo nada contra los pescados de piscifactoría, pero es innegable que saben a cieno y sin embargo muchas veces se venden como salvajes. Otro ejemplo, el tomate raf auténtico es dulce y ácido al mismo tiempo, con una concentración de sabor y una textura deliciosas, pero el 80% de la producción es falso raf, un híbrido de marmandino. Y una ejemplo más, el jamón ibérico es otra gran mentira, sólo hay bellota para producir 500.000 jamones y se están produciendo cuatro millones al año… A lo mejor vienen de Hungría. ¿Y la fruta? Puro corcho. En definitiva, el fraude está generalizado y todos los parámetros de sabor bajan muchísimo porque también la estacionalidad casi ha desaparecido”.